No. 50: Primero lo primero

Juan estaba lavando su auto en la acera, frente a su casa.
Pasó por ahí, como de costumbre, el señor Cura; se detuvo y felicitó a Juan:

-¡Qué bonito se ve tu automóvil! Tiene sus años pero lo veo siempre limpio y brillante.

-¡Si supiera usted señor Cura –comentó Juan- cuánto tiempo y trabajo me cuesta! Por lo menos una hora diaria.

-El señor Cura se puso serio y dijo: “Y para tener limpia y brillante tu alma, Juan ¿cuánto tiempo gastas diariamente?

Juan no contestó, pues él casi nunca se da momentos para la intimidad con Dios y la reflexión.

Entonces el Cura concluyó: “Juan, francamente yo no quisiera ser tu alma, sino… tu automóvil…”.

Pregunta Jesús: “¿De qué le sirve al hombre ganarse al mundo, si se pierde a sí mismo?” (Mt 16, 26).

 

Reflexiones anteriores

 
Haz esta página tu página de inicio Agrega este sitio a tus Favoritos Envíanos tus comentarios Recomienda este sitio

D.R. Departamento de Pastoral Juvenill. Arquidiócesis de Monterrey
Departamento de Pastoral Juvenil| Priv. Miguel F. Martínez No. 625 Pte. | Monterrey, N.L. México | +52 (81) 1158-2708

Página Diseñada y Administrada por altriMEDIA | info@altrimedia.com.mx

DHTML JavaScript Menu Courtesy of Milonic.com