No. 58: Dirección
Recibo dirección de la luz radiante de Dios de amor y entendimiento.
Un reflector en un teatro es usado para enfocar la atención de una audiencia en un artista o un escenario. Siguiendo el reflector, la audiencia enfoca su atención en lo que es más importante para ver y oír.
Obtengo mayor entendimiento de cualquier situación poniéndola en la luz de Dios, su manera de pensar, su manera de actuar. Y como el reflector en el teatro, la luz de Dios toma mi mente fuera de distracciones y en lo que necesito saber. Con la dirección de Dios, sé que las palabras y acciones que tomo son sabias y compasivas.
La dirección de Dios es una luz de amor y entendimiento que brilla en la gente; eventos que son una parte importante de mi vida. “No abrá allí más noche y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de sol, porque Dios, el Señor, los iluminará (Ap 22,5).
Ricardo Flores |