Nuestra historia

Por iniciativa del Excmo. Sr. Arzobispo de Monterrey, Don José de Jesús Tirado y Pedraza, nombra al Pbro. Heriberto Cavazos, en el año de 1979 como encargado de la naciente Pastoral Juvenil Diocesana con la encomienda de unir los movimientos y grupos juveniles, cada uno con su carisma característico, todo ello para conjuntar fuerzas y dar una mayor promoción a los jóvenes a través de las diversas herramientas de evangelización como son los encuentros juveniles diocesanos, veladas, los cursos de oración, los cursos de liderazgo, así como el intercambio misionero, que se hacía de una parroquia a otra.

En el año de 1988, el P. Heriberto Cavazos, junto con un equipo de apoyo y la intervención del entonces obispo auxiliar de Monterrey José Lizares Estrada, realizaron la primera planeación de la Pastoral Juvenil. En ella se plantea como objetivo: “Impulsar la Evangelización integral liberadora del hombre, desde la vivencia de la comunidad, dirigida preferentemente a los pobres, los jóvenes y a la familia, fomentando la participación de todos los miembros del Pueblo de Dios, para el crecimiento del Reino, en fidelidad a Cristo, a la Iglesia y al Hombre.” Esta planeación ayudó para que la Pastoral Juvenil comenzara a tomar un rumbo claro hacia donde caminar.

Durante los próximos 6 años y hasta 1994, las líneas de acción fueron marcadas por esta planeación, contando para ello con la asesoría del Pbro. Juan Martín Meléndez hasta 1992 y del Pbro. Marco Antonio Alanís quien coordinó el Departamento hasta finales de 1994 logrando consolidar un equipo diocesano de Pastoral Juvenil a través de una formación en la Escuela de Agentes de Pastoral Juvenil y redactando el segundo Plan de Pastoral Juvenil integrándolo al Plan Arquidiocesano de Pastoral en donde se marcaron las nuevas líneas de acción a seguir. En el período de 1995 a 2001, la Pastoral Juvenil Diocesana, fue coordinada por el Pbro. Felipe de Jesús Balderas. En estos años se ofrecieron actividades masivas de encuentro para todos los jóvenes. La escuela de agentes de Pastoral Juvenil, seminarios de actualidad, y actividades de apoyo a chavos banda.

En el año 2001 se redactó el documento conclusivo del Primer Sínodo Diocesano y es nombrado asesor el Pbro. Lic. Héctor Marío Pérez Villarreal marcando nuevas líneas de acción para la Pastoral Juvenil en la Arquidiócesis de Monterrey. En el mes de Mayo y como respuesta al Sínodo diocesano fue promulgado el Plan diocesano de Pastoral Orgánica 2002-2005, en el cual se marcaron líneas de acción y sus modos de aplicación así como también prioridades fundamentales. En Julio de 2005 el Pbro. Lic. Héctor Mario Pérez Villarreal, fue llamado a trabajar en el Seminario Arquidiocesano de Monterrey, dejando la coordinación de la Pastoral Juvenil en manos del Pbro. Marcos Martínez Martínez.

Durante el periodo del 2005 al 2008 se elaboraron los procesos de catequesis básica para grupos juveniles (Vamos a la Fiesta); se desarrollaron subsidios para la vivencias de los tiempos litúrgicos fuertes (Retiro de Adviento, Posada Juvenil, Ejercicios Cuaresmales, Pascua Juvenil, Vigilia de Pentecostés, entre otros; se consolidó el Diplomado de Pastoral Juvenil; se impartió el taller de liderazgo “Vox Líder”; se logró la comunión entre el Departamento de Pastoral Juvenil y el sector juventud de la CAL (Comisión Arquidiocesana para Laicos).

El 23 de Mayo del 2007, se desprende de la Pastoral Juvenil, la Pastoral Universitaria, nombrándose como asesor al Pbro. Julio César Chapa Martell. En enero del 2009, el Pbro. José Esteban Martínez Sauceda, es designado coordinador diocesano de Pastoral Juvenil, dándole continuidad a los programas realizados anteriormente y elaborando nuevos proyectos a favor de los adolescentes y jóvenes de nuestra Arquidiócesis, como son:

– La implementación del Retiro para coordinadores de grupos juveniles “La Casa en que vivo” y la “toma de cruz” del coordinador;

– Dando a conocer en los decanatos, el proyecto de “Revitalización de la Pastoral Juvenil”, propuesto por la Sección Juventud del CELAM;

– Promoviendo la participación de los asesores laicos de juventud y la capacitación de los mismos;

– Acompañando el trabajo apostólico que en nuestra diócesis se realiza a favor de los jóvenes en situaciones de riesgo;

– Consolidando la comunión entre el sector juventud de la CAL y la Pastoral Juvenil Diocesana;

– Motivando a los jóvenes a vivir la dimensión de la pastoral social, en comunión con Cáritas de Monterrey;

– Utilizando las redes sociales como canales de comunicación con los adolescentes y jóvenes.

– Promoviendo entre los jóvenes coordinadores de grupos juveniles la Lectio Divina.